Ir al contenido principal

El orgullo de la violencia

 Israel siente que tiene el derecho de aniquilar a su enemigo. Las maneras, las reglas internacionales, el reproche de Occidente —que todavía no llega— y hasta las represalias árabes tienen sin cuidado a su Gobierno y a muchos de sus ciudadanos. Las declaraciones de sus funcionarios —el embajador en Colombia, por ejemplo— demuestran que hay solo una razón suficiente a la que se puede atender: la ofensa recibida. Cuando se les pregunta por los bombardeos indiscriminados, por los más de 4.000 menores muertos, por el corte de agua y energía para más de dos millones de personas o por los más de cien hombres y mujeres del personal médico que han muerto... responden mostrando las atrocidades cometidas contra sus ciudadanos. De modo que todo se resume en una triste balanza donde los muertos de mi enemigo pesan un poco menos que los muertos de mi pueblo.

Lo que hemos visto durante más de un mes se parece mucho a la barbarie. Israel ha respondido con una brutalidad evidente y con algo de prudencia en las declaraciones. Las bombas son elocuentes. Pero tal vez unas palabras pronunciadas por Ariel Sharón, el militar más condecorado de la historia de Israel, ministro de Defensa durante dos guerras y primer ministro entre 2001 y 2006, den una idea de cómo se piensa en el búnker del poder en Israel. En 1982, en medio de la guerra del Líbano, Sharón, siendo ministro de Defensa, le concedió una larga entrevista al escritor judío Amos Oz.

Su tono deja ver el absoluto desprecio al mundo que busca encontrar salidas un poco más allá de la venganza. En las palabras de Sharón no hay tiempo para la compasión, los arrebatos de humanidad, el remordimiento ni el sentido de la tragedia. Leer al Sharon de 1982 es leer la mente de Netanyahu hoy. Las imágenes y los testimonios lo dejan claro. Ahora se dice solo con bombas y bloqueos, antes se decía con toda la boca: “Por mí, puede otorgar al Estado de Israel todos los nombres de infamia que quiera, llamarlo Estado judeo-nazi si le apetece ¿Por qué no? Más vale un judeo-nazi vivo que un mártir muerto. No les pido su bendición ni su cariño. Tengo ganas de vivir, tengo ganas de que mis hijos vivan, con o sin la bendición del papa o de los otros grandes espíritus de The New York Times… Al primero que levante la mano contra mí o contra mis hijos lo destruiré, a él y a sus hijos, sin preocuparme de la sacrosanta pureza de las armas…”. En ese alegato rabioso, cínico por momentos, orgulloso de la sangre cobrada, Sharón justifica y celebra la muerte de cerca de tres mil palestinos. La cifra nunca quedó clara.

Pero las respuestas no se quedan en el discurso del militar obligado a ganar la guerra y defenderse. No importan los triunfos, no importa siquiera que la estrategia sea efectiva, no importa que la masacre no proporcione mayor seguridad a los suyos: “Así usted me demuestre que en el Líbano no hemos alcanzado ni alcanzaremos los objetivos fijados, ni la destrucción de la OLP, ni la llegada de un gobierno bien dispuesto, ni los cuarenta kilómetros a recuperar, eso me tiene sin cuidado. Así y todo valía la pena, y si Galilea vuelve a recibir obuses Katiusha, haremos otra guerra, destruiremos y mataremos dos veces más, hasta que te

Hace veinte años, cuando Sharón sacó a los colonos judíos de Gaza, cuando decidió abandonar esa tierra que había costado tanta sangre, Netanyahu lo trató de traidor. Le pareció blando, condescendiente. Pero tal vez suscribiría una a una las respuestas del Sharón de esa entrevista de 1982. El orgullo de la masacre era la elocuencia de Sharón y es la evidencia que deja Netanyahu hoy.

Por Pascual Gaviria 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Francia Márquez explica su alejamiento de la opinión pública: “me quieren mostrar incapaz e inútil”

  La vicepresidenta  Francia Márquez  tocó en una entrevista con Cambio   varios de los temas más álgidos de la actualidad nacional y, entre ellos, uno de los más inquietos sobre su ausencia en la escena pública nacional. De igual modo,   reconoció que existen trabas para adelantar los programas de gobierno dirigidos por el presidente Gustavo Petro , lo que le genera frustración y por lo que puede decir, con toda seguridad, que   “esto no es vivir sabroso”. A su vez,  se refirió al andamiaje del Ministerio de la Igualdad , una de las lanzas más fuertes que sus críticos han hecho sobre su gestión y la reciente derrota del Gobierno y el Pacto Histórico en las elecciones regionales. Sobre su alejamiento de la opinión pública y los medios de comunicación, Márquez dijo que “ muy pronto me di cuenta de que algunos periodistas lo que querían era sembrar una narrativa negativa mía, de lo que yo no soy . En varios medios de comunicación vi la intención de socav...

EL NUEVO DESORDEN MUNDIAL

El Estado de Israel acusa de antisemitismo a todos los que critican su política de discriminación y violencia contra el pueblo palestino. Es un argumento falaz y obsceno, pues muchos judíos han protestado por los crímenes de guerra del gobierno de Netanyahu . Centenares de judíos protagonizaron recientemente una manifestación pacífica en el Capitolio, pidiendo el alto el fuego de Israel en su ataque contra la Franja de Gaza. Interpretar su gesto como antisemitismo es atentar contra la verdad. Israel es un vástago del sionismo, un movimiento alentado por Occidente para expiar su responsabilidad en la Shoah y para adquirir una posición de fuerza en Oriente Medio. Su creación implicó la expulsión de 750.000 palestinos de sus tierras. No se hizo de forma incruenta, sino mediante la fuerza. 500 pueblos fueron destruidos y se perpetraron varias masacres para intimidar a los que se resistían a marcharse. Desde 1948, Israel mantiene una estrategia de apartheid y limpieza étnica contra los pa...

TERF (Feminismo transexcluyente radical)

  Me siento obligada a participar en este debate feminista, que por ahora ha tenido más resonancia en España y México que en el resto de Iberoamérica, porque mi cuero está en juego: cada vez que alguien menciona la exclusión como mecanismo de operación política, una sabe que algo huele feo, y que detrás, alguna pretensión de pureza está buscando legitimar agendas. El argumento transexcluyente es que las mujeres que luchamos por el derecho a autoidentificarnos dentro de una sociedad que por siglos solo las definió como vehículo biológico reproductivo o máquina de placer, no somos mujeres. No compartir cierta experiencia o configuración del cuerpo, insisten, promueve el “borrado” de la mujer como agente genuino de reivindicación de justicia histórica y permite a cualquier persona, como en efecto las leyes lo hacen, declararse   en femme   sin tener la genética. Las gallinas a poner huevos, los pollos al asadero. La construcción contemporánea de “la mujer”, a la cual las tra...